Salmito III (Volvamos al Principio)
¿Quién no quiere soñar buenos sueños?
¿Quién no aspira a que su historia inspire un día
un libro, una novela?
¿A quién podría no importarle la trama de sus días?
Yo también soy aquel
que deja caer los párpados
y levanta imágenes ante la voz que dice
que hubo una vez una mujer, un niño, un señor
al que le pasaron todas esas cosas
que por muy raras
no dejan de sentirse como las que
me pasan a mí.
Yo también he visto mi reflejo en el lago
de unos cuentos, de unas vidas, de unas aventuras
que me recuerdan a los míos, y a mí.
Me susurras
me vuelas la esperanza con tu fantasía
benditas las certezas, las fórmulas y definiciones
de las que hemos hecho cada instante.
Y benditas tus historias, tus canciones, tus frases poderosas
que junto al pan y junto al fuego
han hecho que tengamos fuerza y ganas
para redimir cada instante.
Me susurras
que una vida entendida no es lo mismo
que una vida vivida.
Y sueño con que había una vez
un gran dios matemático
al que le divertía, al descansar,
jugar con su perro entre los tréboles.
amén
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