Nunca Más (Con ocasión de la presentación del libro 'La Iglesia que me tocó)
B uen dios, que inundas nuestro corazón con tu confianza en que podemos hacer presente tu reino en medio de nosotros, haciendo posible cuidarnos mutuamente las heridas hasta que sanen, rescatar lo que hemos dado por perdido hasta que recupere todo su valor y su vitalidad, encontrar el alma intacta, sana y milagrosa que cada persona lleva dentro; en este momento juntamos los corazones para agradecerte, pedirte y alabarte: G racias por instalar en nosotros un detector de cosas que no están bien. Por hacernos capaces de reconocer cuando algo dentro o alrededor no está funcionando como debería, por esas reacciones tan humanas que nos da el saber que hay algo fallando que necesita ser arreglado. G racias por dotarnos de un localizador de personas que también tienen ganas e ideas para reparar el mundo, por ponernos cerca de quienes tampoco pueden seguir de largo ante las cosas que necesitan ser cambiadas. G racias por tener suficiente espacio en las entrañas para que nos importe lo que no no...