Éxodo

Que se levante tu pueblo, que ande, que resista. 
Que sepa que hay otra tierra más allá de la opresión. 
Que alce la voz para cantar su libertad y gritar por su justicia.
Que marchen sin detenerse hasta llegar a otra tierra, hasta que todo cambie, hasta que ningún azote caiga sobre la espalda de uno de los tuyos.
Que cada paso afirme con contundencia que no nos quieres cautivos, ni despojados. 
Que digan esos pies que nos hiciste para la libertad y que hemos de conquistarla de tu mano y con tu aliento. 
Que callen los labios que pretenden opacar la voz de tus pobres, que enmudezcan los que pactan con quienes dañan a tus pequeños. 
Escúchanos Señor, ve delante nuestro iluminando el camino, y ponte atrás para que nadie se pierda.
Que tu voz fuerte y clara nos recuerde también que es desde adentro dónde empieza el éxodo. Que sin salir de nosotros mismos no hay otro mundo posible, que el odio que rechazamos también nos habita y nos destruye al escucharlo, para que podamos ver en cada rostro una señal, una llamada, un grito que pide humanidad. 
Incluso en los rostros de quienes lastiman porque no saben lo que hacen. 
Que tu pueblo camine para vencer sobre sí mismo y también para mostrar su dignidad, pues sin importar cuánto dure el viaje, solo llegaremos cuando hayamos ganado sobre toda posibilidad de guardar rencor.

amén.

Comentarios

Entradas populares