Grito

Por dejarme gritarte a la cara el día que tuve rabia

por quedarte horas escuchando mis quejidos y luego decirme con voz paternal que todo va a estar bien, que me levante y me porte como un hombre

por haberme permitido estrechar su mano

por los cielos grises de mis dias tristes

por haberme dejado estar solo, por permitirme probar el abandonno del que nacen los mejores cantos

por saludarme cuando nos cruzamos en la calle

por aceptar mis torpes ganas de amarte como una cuota inicial

por nunca haber cerrado los brazos

por las canciones que alguien compuso para nosotros

por llevarnos tatuados

por tus años de espera para ver brillar mi alma

por quitarme los deseos inútiles de querer ser mejor y más importante

por Leonidas y sus dolorosas vida y muerte

por todos los hermanos

por cada persona que ha usado mis pecados en mi contra, haciendome notar que, siempre, será mejor evitarlo

por Saramago, Savater, Shakespeare y Neruda

por enseñarme a reconocer los baobabs cuando aún son pequeños y se les puede arrancar

por hacer lo esencial, invisible a mis ojos

por aceptar mis ofrendas, auténticas, intactas, y sin peros

por no vacilar a la hora de bendecirme

por no ahorrarme una sola consecuencia

por darme un par de ayudas extra a la hora de amar mejor a los demás

por los ojos de los excluidos

por el olor de la calle y sus inquilinos

por el pan, por el arroz

por usar mis manos para escribir

por mi hogar que me marcó para nunca rendirme

por cada día de mi vida en que me has sorprendido

por aún sentir escalofríos cuando se parte el pan

por todas las palabras que desaparecen delante de una cruz

por los perros

por todas las veces que me han robado

por dejarme pensar distinto y valorarlo

por no darme la lotería

por las cosas que dijiste y que entendí una semana después

por cada vez que alguien me ha necesitado

por leer todas mis oraciones

por Marianna y su risa inmarcesible, su voz que hace salir el sol, la dulzura que destila su alma para hacer nacer el mundo

por Valeria y su amor invencible, su mirada resucitadora, sus palabras santas, su caridad recién hecha y su corazón tan parecido al tuyo

por no tener algo especial que me haga ser distinto y sin embargo ser distinto y especial entre tus manos

por tus heridas y tus llagas…
que nunca terminaré de agradecer

GRACIAS…!!!

amén

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