Ámame
Ámame así
no me ames, Señor, como lo espero
como lo anhelo
no me ames con visiones, con espectáculos, con parafernalia
Ámame con tus ojos vacíos… distantes
que no pueden mirarme
que me hacen mirarlos
Ámame con tus manos rotas
que no pueden tocarme ni sentirme
que me piden ir a tocarte y sentir
Ámame con tus cejas inflamadas,
llenas de sangre, golpes y heridas
pero que esconden tras de sí un pensamiento indestructible
un pensamiento que traspasa todo árbol, toda hierba, montaña, piel y corazón.
pensamiento que descifra mi alma y que no se ahogó en el dolor de tus cejas
Ámame Señor.
no como si yo fuera el primero
sino haciéndome saber que soy el último
humílla mis orgullos en tu amor
y que pueda yo ver el camino de tu cruz
Ámame con tus pies destrozados
que no pueden venir hacia mí
que no pueden recorrerme
y que me obligan a caminar e ir hacia ellos.
Ámame con tus hombros raspados y astillados por la carga de la cruz
ámame con tus rodillas quebradas por las caídas
Ámame así
sólo como eres tú
como has sabido y elegido amarme
Ámame con tu pecho herido
que ya no puede cobijarme ni albergarme
ámame con tu espalda sangrante y cortada
que ya no puede cubrirme ni defenderme
pero que así, heridos, pecho y espalda abiertos
han dejado salir el poderoso resplandor de tu amor inmarcesible
que ha bañado todo lo vivo, todo lo muerto
que ha tocado con su luz restauradora
mis ojos, mis manos
mis cejas, mis pies
mis hombros, mis rodillas
mi espalda y mi pecho…
que guardan el cofre de tu esperanza
Ámame así…
sólo como eres tú.
como has sabido y elegido amarme.
amén
no me ames, Señor, como lo espero
como lo anhelo
no me ames con visiones, con espectáculos, con parafernalia
Ámame con tus ojos vacíos… distantes
que no pueden mirarme
que me hacen mirarlos
Ámame con tus manos rotas
que no pueden tocarme ni sentirme
que me piden ir a tocarte y sentir
Ámame con tus cejas inflamadas,
llenas de sangre, golpes y heridas
pero que esconden tras de sí un pensamiento indestructible
un pensamiento que traspasa todo árbol, toda hierba, montaña, piel y corazón.
pensamiento que descifra mi alma y que no se ahogó en el dolor de tus cejas
Ámame Señor.
no como si yo fuera el primero
sino haciéndome saber que soy el último
humílla mis orgullos en tu amor
y que pueda yo ver el camino de tu cruz
Ámame con tus pies destrozados
que no pueden venir hacia mí
que no pueden recorrerme
y que me obligan a caminar e ir hacia ellos.
Ámame con tus hombros raspados y astillados por la carga de la cruz
ámame con tus rodillas quebradas por las caídas
Ámame así
sólo como eres tú
como has sabido y elegido amarme
Ámame con tu pecho herido
que ya no puede cobijarme ni albergarme
ámame con tu espalda sangrante y cortada
que ya no puede cubrirme ni defenderme
pero que así, heridos, pecho y espalda abiertos
han dejado salir el poderoso resplandor de tu amor inmarcesible
que ha bañado todo lo vivo, todo lo muerto
que ha tocado con su luz restauradora
mis ojos, mis manos
mis cejas, mis pies
mis hombros, mis rodillas
mi espalda y mi pecho…
que guardan el cofre de tu esperanza
Ámame así…
sólo como eres tú.
como has sabido y elegido amarme.
amén
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