¿Grandeza?
Voy a despedirme de las preocupaciones y los ridículos afanes de grandeza
estoy empeñando mi tranquilidad y mi libertad esperando inútiles momentos de gloria y reconocimiento
De grandeza…
Quién es grande sino sólo tú?
acaso por más grandes que sean los proyectos o las adulaciones se asemejan a la grandeza de un amanecer o a la construcción valiente del trébol, obra de tus manos?
Nos deshacemos el espíritu, Señor, por sentirnos protagonistas de una historia mayor que nuestra corta existencia. Tenemos tan poca fe en la vida verdadera que necesitamos un hall de la fama por si acaso.
Pero yo quisiera agotarme tras tu nombre
que brille la sonrisa gloriosa que cura toda tristeza
y que en el podio de la ternura se vea claramente la herida piel de mi Señor.
Yo quiero renunciar a mi afán inconsciente de permanecer en vigencia
si los árboles viven su tiempo y luego de dar fruto caen secos para decorar los paisajes, porque debería ser yo un eterno habitante de las páginas de la beneficencia?
es preciso ser muy torpe para no darse cuenta que tu corazón palpita en medio de la humildad y sencillez de quien se sabe un simple siervo y hace lo que tiene que hacer.
Ayúdame Señor a decidir en tu corazón la feliz vocación de mi alma
muestra tu rostro ante mi afán
y que se vuelva trizas todo lo que no requiera en la entrada de tu casa
cuando al cerrar los ojos abra el alma
y sin importar si olvidado o escondido
entre los muros de la tierra,
encuentre mi nombre pintado en tus pupilas.
amén
estoy empeñando mi tranquilidad y mi libertad esperando inútiles momentos de gloria y reconocimiento
De grandeza…
Quién es grande sino sólo tú?
acaso por más grandes que sean los proyectos o las adulaciones se asemejan a la grandeza de un amanecer o a la construcción valiente del trébol, obra de tus manos?
Nos deshacemos el espíritu, Señor, por sentirnos protagonistas de una historia mayor que nuestra corta existencia. Tenemos tan poca fe en la vida verdadera que necesitamos un hall de la fama por si acaso.
Pero yo quisiera agotarme tras tu nombre
que brille la sonrisa gloriosa que cura toda tristeza
y que en el podio de la ternura se vea claramente la herida piel de mi Señor.
Yo quiero renunciar a mi afán inconsciente de permanecer en vigencia
si los árboles viven su tiempo y luego de dar fruto caen secos para decorar los paisajes, porque debería ser yo un eterno habitante de las páginas de la beneficencia?
es preciso ser muy torpe para no darse cuenta que tu corazón palpita en medio de la humildad y sencillez de quien se sabe un simple siervo y hace lo que tiene que hacer.
Ayúdame Señor a decidir en tu corazón la feliz vocación de mi alma
muestra tu rostro ante mi afán
y que se vuelva trizas todo lo que no requiera en la entrada de tu casa
cuando al cerrar los ojos abra el alma
y sin importar si olvidado o escondido
entre los muros de la tierra,
encuentre mi nombre pintado en tus pupilas.
amén
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