Bye Simeón
Ahora, Señor
Según tu promesa
dejemos ir lo viejo
y despidamos lo caduco.
La antigua religión
oscura y melancólica
puede despedirse.
Los ritos indescifrables
las jerarquías ambiciosas
y la moral intimidante
pueden decir adiós.
Porque esta es la hora de la luz
de la fiesta, de la complicidad en el amor.
Porque nuestra alegría es tu gloria.
Nuestros abrazos tu alabanza.
A la vieja iglesia de Simeones, Paz.
Paz y despedida.
amén.
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